miércoles, 2 de mayo de 2018

Mi nueva mesa

A la vuelta del viaje de fin de curso a Italia me encontré con un regalo inesperado. Se trataba de una mesa de escritorio que mis padres habían comprado por internet. Mi antigua mesa estaba gastada y coja y además me faltaba espacio en ella para extender mi material. Fue por esto por lo que mis padres decidieron comprarme una nueva mesa.

No fue hasta las pasadas vacaciones de Semana Santa que la monté y no lo comparto con vosotros hasta ahora, pero, como dicen por ahí, más vale tarde que nunca.

El caso es que una mañana de vacaciones me puse a montarla con la ayuda de mi madre. Parecía una tarea sencilla. Tenía las herramientas, las piezas de la mesa y el manual de instrucciones, ¿qué podía salir mal? Bueno pues tras alguna que otra complicación y algún que otro momento de tensión finalmente conseguí montar mi nueva mesa.

Desde fallos de fábrica que te hacen plantearte si vas a tener que cambiar tu producto y meterte en ese embrollo hasta simples equivocaciones por malinterpretar las instrucciones.

Esta experiencia me hizo darme cuenta de que hasta la tarea más sencilla y puede complicarse. Por tanto siempre debes de estar preparado para cualquier cosa e improvisar lo mejor que puedas.

A pesar de todo el resultado fue satisfactorio y aquí os dejo algunas fotos tanto del proceso como del resultado:







3 comentarios: